Cuando nadie pone un disco

El término Internet es algo snob, la gente no sabe muy bien de qué trata, suena a futuro, a progreso. Tengo 100 cds que he ido comprando durante los últimos 3 años haciendo grandes esfuerzos económicos. Es Domingo, son las 12:00 de la mañana, hace sol. Me voy a duchar, me encanta ducharme. Y no porque sé que me quedaré limpio, no. Es porque puedo llevarme un “lorito”, escoger uno de mis últimos cds, y gritar bajo el chorro de agua creyendo que soy una estrella del rock. Estamos en 1995.

Hoy todo es diferente. La música se escucha a granel. Es como si fuéramos al mercado: 100gr de jamón, 2 tomates, lenguado para 3,… En el fondo poco importa, porque actualmente tenemos acceso a mucha más música de la que pude soñar con 14 años bajo mis interminables duchas de agua ardiendo. Hoy todo está a un click de distancia. Y es maravilloso. Pero, como dicen OdioParis en su primer disco, hoy es “cuando nadie pone un disco”.

Os aconsejo, a los nostálgicos, que miréis la película “Alta Fidelidad”. Evitad llorar cuando al final de todo, John Cusack explica lo que representa grabar un cassette a otra persona. La clava. Antes llegabas a casa con tu cd recién comprado, lo insertabas en el reproductor, y mirando una vez tras otra cada una de las páginas del folleto, lo escuchabas repetidas veces. Entero, siguiendo el orden de canciones que la banda decidía. Era importantísimo. Tenía sentido que la 4 viniera tras la 3!!! Era crucial!

Pink Floyd ganó hace relativamente poco un juicio contra Itunes. No querían que las canciones de sus discos pudieran venderse por separado. O compras todo el disco, o no lo puedes comprar. Y tenían razón. Y suerte que se la dieron. Consideraban sus obras una pieza inseparable de cualquier elemento del todo. Separar las canciones es como cortar un brazo al David de Miguel Ángel y exponerlo en cualquier otro museo, alejado del resto. La obra no está completa.

Escuchad (si os atrevéis) la siguiente obra de Pink Floyd, cara A del vinilo “Atom Heart Mother”. Consta de 2 partes, ya que youtube no debe permitir videos de más de 10 minutos. Pero antes, 2 consejos: 1) si no la escucháis entera, no la juzguéis; 2) si no la escucháis más de 2 veces, no la juzguéis. Si lo hacéis, decidme, si esto es o no es arte.

Han pasado los años. Ahora internet permite saltarse las canciones de un disco automáticamente, cosa que genera impaciencia devoradora en el oyente y que, algunas canciones que requieren más de una escucha, no entren 2 veces en las mismas orejas. Siguiente! El mismo medio que nos permite estar a un click de cualquier canción, nos aleja cada vez más de un ingrediente imprescindible para el placer musical pleno: la paciencia. Me gustaría obligar a Itunes a que aplicara las exigencias de Pink Floyd a todas las bandas. Así ganaríamos en paladar, y no nos empacharíamos tanto a la hora de escoger. Pero son sólo pensamientos que vienen y van.

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Acerca de Wiggum Banda

Hubo una época en la que el POP vestía de llamativos colores cada rincón de nuestras casa, oficinas y calles. Había tantas combinaciones de colores que ya nunca ningún ser humano volvió a ser igual que el resto. Cada uno era diferente. Esas diferencias, si se aislaban individualmente, acababan perdiendo su alegría para convertirse en diferentes tonalidades de grises y negros, lo que generaba una imagen triste y desoladora. Nacieron las culturas "anti-", y el color peligraba. La cultura "anti-" se basaba en separar esas coloreadas individualidades, para dejarlas marchitar y generar tenebrosos paisajes. Así que el Rey de ese mundo de color decidió contratar los servicios de 4 jóvenes y crear una ejército para mantener intacto el color. El Rey encargó al sastre una bandera con hilo de oro para tejer en ella los nombres de grandes artistas que mantendrían la fe de esos 4 muchachos. Y les bautizó con el nombre de Wiggum. Wiggum luchó contra esas culturas "anti-" (o anticulturas), con melodías empapadas de colores que teñían de variedad todo aquello que tocaban. No se trataba de inventar colores, Wiggum los transmitía en canciones para que nunca quedaran marchitos en el olvido. "¡Sumemos!" gritaban los componentes de Wiggum cuando escribían canciones. Querían sumar colores, emociones, sentimientos, melodías, palabras,... generar pequeños mundos de color. Y poco a poco, las diferencias empezaron a sumar. Y se convirtieron en canciones eternas que hablaban sobre los tiempos oscuros cuando, con sólo 10 canciones, fueron derrotados por un ejército de sonoros colores.
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2 respuestas a Cuando nadie pone un disco

  1. bubelzombie dijo:

    Os he escuchado programando el iplus. Suena super mal, pero es lo que hay, en peores circustancias he conocido grupos!
    Coincido completamente con vosotros. Para mi el mp3 y la pirateria han matado el hecho de disfrutar escuchando musica. El daño que le haya hecho a la industria me la p***. Pero lo que no consiento es encender iTunes o el iPod o el Spotify y no saber ya que escuchar porque no hay límites. Para que quieres tener toda la musica, o el cine, o los comics a tu alcance? Para que quieres toda la discografia de alguien si no la vas a disfrutar jamas?
    He dormido un año entero mecido por la misma cinta de Radiohead, me he sentado unicamente y exclusivamente a escuchar un LP de The Auteurs, levantandome solo para cambiar de cara y he sentido el inigualable placer de desprecintar un CD e imprimir mis huellas dactilares en un inmaculado libreto de… bueno, de quien sea. He amado muchos grupos!
    En fin, que como hecho de menos cuando deciamos eso de “vaya puto temazo el primero de la cara b”.

    • Wiggum Banda dijo:

      HOla! Gracias por el comentario, siempre es bueno para nosotros tener una opinión ajena sobre lo que vamos escribiendo por aquí. Tienes mucha razón en lo que dices, ahora asusta esa inmensísima cantidad de oferta a todos los niveles. En eso de comprar cds había una parte muy romántica: durante unas semanas estabas “condenado” a escuchar el disco de arriba a abajo, y había temazos que aprendías a valorarlos tras unas cuantas escuchas. Por otro lado, nosotros hemos aprendido de muchas bandas de las que no habríamos oído hablar si no fuera por estas plataformas de internet. El problema es que parece que no hay puntos medios: ahora las bandas están obligadas a hacer más conciertos, pero los discos no calan tan hondo. Da que pensar. Por suerte, aún somos muchos los que nos aferramos a aquellos maravillosos recuerdos de cuando quitabas el precinto de un cd, hojeabas el librito y ya tenías plan para esa tarde, y música para una etapa concreta de tu propia vida. 🙂 Saludos!!!

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